La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad una reforma que busca proteger la salud de niñas, niños y adolescentes: a partir de esta iniciativa, quedará prohibida la venta y suministro de bebidas energizantes a personas menores de 18 años.
La medida, impulsada por la Comisión de Salud, modifica la Ley General de Salud para restringir el acceso a estos productos en comercios y centros educativos de nivel básico y medio superior.
¿Por qué se prohíben?
Expertos han advertido que el consumo de bebidas energéticas en edades tempranas puede provocar alteraciones cardiovasculares, neurológicas y metabólicas. La exposición a altos niveles de cafeína y otros estimulantes representa un riesgo para el desarrollo físico y mental de los menores.
¿Qué sigue?
La reforma fue turnada al Senado para su análisis. De aprobarse, México se sumaría a otros países que han regulado el acceso a estos productos como parte de políticas de salud preventiva.
Con esta decisión, el Congreso reafirma su compromiso con el bienestar de la infancia y adolescencia, en un contexto donde el consumo de bebidas energizantes ha crecido entre jóvenes por su fácil acceso y promoción comercial.
