La compañía Amazon acordó pagar 2,500 millones de dólares para resolver una serie de acusaciones por prácticas comerciales engañosas relacionadas con su servicio de suscripción Amazon Prime, según informaron autoridades regulatorias de Estados Unidos y Canadá.
El acuerdo busca zanjar investigaciones que apuntaban a que la empresa habría inscrito automáticamente a usuarios en el servicio sin su consentimiento claro, y que habría dificultado intencionalmente el proceso de cancelación, mediante interfaces confusas y múltiples obstáculos digitales.
La Comisión Federal de Comercio (FTC) y la Oficina de Competencia de Canadá señalaron que estas prácticas violaban principios de transparencia y consentimiento informado, afectando a millones de consumidores en ambos países. El monto incluye multas, compensaciones y compromisos de corrección operativa, además de medidas para simplificar el proceso de baja y revisar los flujos de inscripción.
Amazon no admitió responsabilidad legal, pero se comprometió a modificar sus prácticas comerciales y a colaborar con los organismos reguladores para garantizar que sus servicios cumplan con los estándares de protección al consumidor.
