El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció la presentación de cargos penales contra 26 presuntos líderes y operadores del Cártel de Sinaloa, como parte de una ofensiva judicial que busca desmantelar redes de tráfico de fentanilo, lavado de dinero y crimen organizado transnacional.
Entre los acusados figuran integrantes del llamado “Cártel de los Chapitos”, facción liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, así como operadores financieros, químicos, distribuidores y coordinadores logísticos que habrían facilitado el envío de drogas sintéticas hacia territorio estadounidense.
“Esta acción representa un paso firme contra quienes lucran con la adicción y la muerte”, declaró el fiscal general Merrick Garland.
Las autoridades estadounidenses señalaron que los acusados operaban desde México, Guatemala, Colombia y otros países, y que utilizaban laboratorios clandestinos, rutas marítimas y redes digitales para expandir sus operaciones. También se les vincula con actos de violencia extrema, corrupción y tráfico de armas.
El gobierno de EE.UU. reiteró su llamado a la cooperación internacional para combatir el tráfico de fentanilo, sustancia que ha provocado una crisis de salud pública con miles de muertes por sobredosis en los últimos años.
