Existen varias versiones de esfera, desde las que llevan únicamente la inscripción “Seamaster” hasta las firmadas como “Seamaster 120”, y el modelo se ofreció con diferentes brazaletes, incluidos el 1170/634 y el más raro 1184/634.
Los coleccionistas lo valoran especialmente por sus vivos tonos azules, su estética marcadamente setentera y su carácter de reloj-herramienta.
En realidad, es el tipo de pieza robusta que encajaría perfectamente en la colección de un 007.
Eso sí, no es el Omega que Craig lleva en pantalla interpretando al detective sureño Benoit Blanc en Puñales por la espalda: De entre los muertos; ese es otro modelo distinto.
Omega tiene experiencia en aprovechar a su embajador más célebre para anticipar futuros lanzamientos.
Craig ha aparecido en varias ocasiones con modelos Seamaster aún no lanzados mientras promocionaba las películas de James Bond, introduciendo poco a poco los nuevos diseños de la marca en el foco mediático.
Por ejemplo, antes del estreno de Spectre lució la edición Seamaster 300 “Spectre”, con sus características agujas broad arrow y segundero tipo piruleta, un modelo que posteriormente salió al mercado con gran demanda. Y durante la gira de prensa de Sin tiempo para morir, se le vio con el Seamaster Diver 300M 007 Edition en titanio, incluso antes de su debut oficial. Incluso ha puesto de su parte para ayudar a que el MoonSwatch vendiese unas cuantas unidades más.
¿Está la historia repitiéndose? El Seamaster 120 siempre ha vivido a la sombra de su hermano mayor, el 300, pero gracias a sus proporciones vintage, su esfera colorida y su vínculo con dotaciones militares, es exactamente el tipo de reloj que pide a gritos una reedición.
Tras un año relativamente discreto para la manufactura suiza, recuperar esta joya olvidada podría ser justo lo que necesitan. Y Daniel Craig es, sin duda, el hombre perfecto para encender la expectación.
