El mundo de la música despide a Rick Davies, cofundador, vocalista y teclista del legendario grupo británico Supertramp, quien falleció el viernes 5 de septiembre en su residencia de Long Island, a los 81 años, tras una larga enfermedad.
La noticia fue confirmada mediante un comunicado oficial compartido con Variety y difundido posteriormente en las redes sociales de la banda. “Tuvimos el privilegio de conocerle y tocar con él durante más de cincuenta años”, expresó el mensaje firmado por The Supertramp Partnership.
Davies fundó Supertramp en Londres en 1970 junto a Roger Hodgson. La formación original incluyó a Dougie Thomson, Bob Siebenberg y John Helliwell. El grupo alcanzó reconocimiento internacional con su tercer álbum, Crime of the Century (1974), que contenía el éxito Bloody Well Right, escrito por Davies.
Su mayor éxito comercial llegó con Breakfast in America (1979), que incluyó temas como The Logical Song, Take the Long Way Home y Goodbye Stranger. El álbum vendió más de 30 millones de copias en todo el mundo y obtuvo dos premios Grammy.
Entre las canciones más emblemáticas escritas por Davies se encuentran Rudy, Ain’t Nobody But Me, From Now On y Just Another Nervous Wreck. También coescribió clásicos junto a Hodgson como It’s Raining Again y Give a Little Bit.
Tras la salida de Hodgson en 1982, Davies continuó liderando la banda hasta su disolución en 1988. En 1996, Supertramp se reformó sin Hodgson y lanzó su último álbum, Slow Motion, en 2002. Una gira planeada para 2015 fue cancelada tras el diagnóstico de mieloma múltiple, enfermedad que se le atribuye como causa de muerte.
El comunicado oficial destacó su legado: “Fue la voz y el pianista de algunas de las canciones más icónicas de Supertramp, dejando una marca indeleble en la historia de la música rock. Su voz conmovedora y su inconfundible toque en el Wurlitzer se convirtieron en el latido del sonido de la banda”.
Fuera del escenario, Davies fue reconocido por su calidez, fortaleza y devoción a su esposa Sue, quien fue mánager de Supertramp desde 1984 y hoy le sobrevive. En sus últimos años, disfrutó tocando con músicos locales bajo el nombre Ricky and the Rockets.
Su legado permanece vivo en cada nota, en cada canción que marcó generaciones. Supertramp no solo fue una banda: fue una forma de entender la música, y Rick Davies, su corazón.
