Esta semana inicia la temporada de otoño del PGA Tour 2025, una etapa clave para definir los 100 jugadores que conservarán su tarjeta completa para el circuito de 2026. Con siete torneos en disputa, el calendario adquiere una relevancia inédita tras los cambios aprobados por el consejo del Tour y el Player Advisory Council.
El primer torneo, el Procore Championship en Napa, marca el comienzo de una serie en la que solo los golfistas ubicados fuera del Top 50 de la FedEx Cup —es decir, quienes no accedieron al BMW Championship— podrán sumar puntos en la clasificación de otoño. Entre los inscritos figuran diez de los doce integrantes del Team USA que disputaron la Ryder Cup, lo que anticipa un nivel competitivo elevado.
A diferencia de años anteriores, los ganadores de estos torneos no recibirán invitación automática al Masters de Augusta, una medida acordada entre la PGA de América y la R&A. En su lugar, los jugadores que terminen entre los puestos 51 y 60 obtendrán acceso directo a dos eventos de alto perfil: el AT&T Pebble Beach Pro-Am y el Genesis Invitational.
La decisión busca aligerar los campos de los torneos regulares y dar mayor certeza a los jugadores provenientes del Korn Ferry Tour, el DP World Tour y la Q-School, quienes ahora competirán por un número más limitado de tarjetas. El nuevo sistema también pretende mejorar la experiencia de los aficionados, con rondas más ágiles y cortes más definidos.
Con estos ajustes, el PGA Tour redefine su estructura competitiva y convierte la postemporada en un escenario decisivo para quienes aspiran a mantenerse en la élite del golf profesional.
