Una corte federal de apelaciones en Estados Unidos dictaminó que el expresidente Donald Trump no puede utilizar la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 para justificar la deportación acelerada de inmigrantes venezolanos acusados de pertenecer a la banda Tren de Aragua.
El fallo, emitido por el Quinto Circuito de Apelaciones, concluyó que no existe evidencia de una “invasión” o amenaza militar que justifique la aplicación de esta ley de tiempos de guerra. El tribunal señaló que el uso de esta herramienta legal durante un periodo de paz representa una interpretación indebida por parte del gobierno de Trump.
La decisión responde a una serie de expulsiones realizadas en marzo, cuando cientos de venezolanos fueron enviados a la prisión de máxima seguridad Cecot, en El Salvador, pese a que un juez había ordenado bloquear la medida. Posteriormente, en julio, varios de ellos fueron repatriados tras un acuerdo de intercambio de prisioneros entre Washington y Caracas.
Organizaciones como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) celebraron el fallo, destacando que limita el poder presidencial para declarar emergencias sin supervisión judicial. El caso podría escalar a la Corte Suprema, que ya ha intervenido en decisiones previas relacionadas con esta ley.
