Cadillac, la histórica firma estadounidense de autos de lujo fundada en 1902, anunció su regreso a la Fórmula 1 en 2026 con una nueva escudería y la incorporación del mexicano Sergio ‘Checo’ Pérez como uno de sus pilotos estelares.
La marca nació el 22 de agosto de 1902, tras la disolución de la primera empresa de Henry Ford. Los inversionistas William Murphy y Lemuel Bowen recurrieron al ingeniero Henry M. Leland para valorar la fábrica, pero este los convenció de seguir adelante con un nuevo motor monocilíndrico propio. Así nació Cadillac Automobile Company.
Desde sus inicios rompió paradigmas. En 1907, Leland introdujo calibradores Johansson para estandarizar la producción de componentes, lo que la convirtió en pionera en la fabricación de precisión. Dos años después, en 1909, General Motors adquirió Cadillac, y la marca consolidó su prestigio con innovaciones como la transmisión automática, motores V8 y diseños que marcaron época.
En 1927 presentó su primer deportivo compacto, el LaSalle, diseñado por Harley Earl, otro hito que definió el rumbo del automovilismo estadounidense.
Cadillac y la Fórmula 1: el gran regreso
Más de un siglo después, Cadillac regresa a la élite del automovilismo. Será el undécimo equipo de la parrilla en 2026, respaldado por General Motors y en colaboración con Andretti Global. Inicialmente correrán con motores Ferrari, mientras desarrollan bajo el programa GM Performance Power Units (GM PPU) su propia unidad de potencia para 2029.
El 26 de agosto de 2025 se oficializó el fichaje de Sergio ‘Checo’ Pérez y del finlandés Valtteri Bottas como dupla titular para la temporada debut.
Según Cadillac, “Pérez y Bottas aportan una combinación única de experiencia, liderazgo y perspicacia técnica”, clave para cimentar un proyecto competitivo desde el inicio.
- Checo Pérez llega con 14 temporadas en la F1, 6 victorias, 39 podios y una enorme proyección mediática en América Latina.
- Valtteri Bottas suma 10 triunfos, dos subcampeonatos y experiencia en equipos de élite como Mercedes y Alfa Romeo.
Con esta apuesta, Cadillac busca extender su legado de innovación y lujo al máximo nivel del automovilismo mundial.
