El narcotraficante Ismael “El Mayo” Zambada, antiguo líder del Cartel de Sinaloa, se declarará culpable este lunes ante la justicia de Estados Unidos en una corte de Nueva York. Zambada aceptará dos cargos por dirigir una empresa criminal de narcotráfico, conforme a la Ley RICO, a cambio de que la Fiscalía estadounidense no solicite la pena de muerte.
Este acuerdo sigue la línea de casos previos como el de Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien también aceptó acusaciones similares en Washington.
La entrega de El Mayo a Estados Unidos en 2024 se produjo en circunstancias poco claras y generó acusaciones de traición dentro del propio Cartel de Sinaloa. Zambada ha denunciado que los herederos de El Chapo lo secuestraron en Sinaloa y lo trasladaron sin su consentimiento al país vecino, lo que desató una violenta guerra entre las facciones del cartel asociadas a El Mayo y El Chapo.
El entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, responsabilizó a Washington de la violencia desatada en Sinaloa, que ha dejado decenas de muertos y desaparecidos, además de afectaciones económicas significativas en la región.
Inicialmente, El Mayo solicitó al Gobierno de México que gestionara su regreso al país por temor a la pena de muerte. Sin embargo, tras las negociaciones con la Fiscalía estadounidense, aceptó parte de los cargos y logró que se descarten juicios por narcotráfico, homicidio, uso de armas prohibidas y lavado de dinero.
El acuerdo genera interrogantes sobre los beneficios que busca Washington. Zambada fue uno de los líderes más importantes del Cartel de Sinaloa y controló durante décadas redes de contrabando de drogas hacia Estados Unidos. Desde México, políticos y analistas temen que El Mayo pueda aportar información que involucre a autoridades de alto nivel, lo que podría tener repercusiones tanto en la justicia estadounidense como en el ámbito político nacional.
