La selección mexicana femenil de flag football se coronó campeona mundial tras vencer a Estados Unidos en la gran final del torneo internacional, marcando un hito histórico para el deporte nacional.
El equipo tricolor mostró dominio, velocidad y estrategia en cada partido, consolidándose como potencia global en esta disciplina. La victoria sobre el conjunto estadounidense no solo representa un logro deportivo, sino también un símbolo de empoderamiento femenino y orgullo nacional.
“Este triunfo es para todas las niñas que sueñan con jugar, competir y ganar. México está en la cima del mundo”, expresó una de las jugadoras tras el encuentro.
La Federación Mexicana de Futbol Americano celebró el resultado como parte de una estrategia de impulso al deporte femenil, mientras que autoridades deportivas destacaron el papel del equipo como inspiración para nuevas generaciones.3
