La historia de Bísquets Obregón, una de las cafeterías más emblemáticas de la Ciudad de México, comenzó hace 80 años en la avenida Álvaro Obregón. Fundada por Miguel Ángel Mancera, padre del exjefe de gobierno capitalino, el lugar inició como una pequeña cafetería que ofrecía bísquets recién horneados y un servicio amable, conquistando poco a poco a los comensales con su café con leche y pan dulce.
Originalmente, Miguel Ángel Mancera trabajaba en un restaurante de banquetes, hasta que su tío Isidro compró un ‘café de chinos’ —establecimientos que, aunque administrados por personas de origen chino, se especializan en comida mexicana tradicional— y decidió transformar el negocio junto con su hermano, creando lo que hoy es Bísquets Obregón. La primera sucursal, llamada ‘La Perla de Oriente’, abrió sus puertas en el número 60 de la avenida Álvaro Obregón, en la Colonia Roma.
Durante las primeras décadas, el restaurante mantuvo su esencia: una cafetería con platillos de cocina casera y un ambiente cálido que hizo que su fama creciera de boca en boca. En la década de los 70, la popularidad llevó a la apertura de nuevas sucursales en la misma colonia Roma, y en 1984 se inauguró la primera fuera de esa zona, en Plaza Inn.
La transformación en franquicia llegó en 1995, impulsada por una de las hermanas de Miguel Ángel Mancera. La primera franquicia abrió en Cancún, Quintana Roo, dando inicio a una expansión nacional que hoy suma 106 sucursales en todo México. Actualmente, la franquicia tiene un costo inicial de aproximadamente 65 mil dólares por un contrato de 10 años.
El menú de Bísquets Obregón se mantiene fiel a la tradición mexicana, con platillos como enchiladas, flautas, huaraches, así como desayunos típicos como omelettes, chilaquiles y molletes. Además, el pan artesanal sigue siendo uno de sus grandes atractivos, con precios accesibles que van desde los 28 pesos por un bísquet hasta 92 pesos por una concha de chocolate rellena de nata.
Bísquets Obregón es más que un restaurante; es una historia de esfuerzo familiar, tradición y sabor que ha conquistado generaciones en la capital mexicana y más allá.
