El Tourbillon, primer híbrido de Bugatti, toma su nombre del sofisticado mecanismo presente en los relojes más exclusivos del mundo, diseñado para garantizar una precisión extrema sin importar la gravedad o el paso del tiempo.
Aunque a simple vista puede recordar a otros modelos de la casa, Bugatti ha dejado claro que el Tourbillon es un vehículo completamente nuevo, sin compartir una sola pieza con el Chiron, el Rimac Nevera ni ningún otro hiperdeportivo del mercado.
Todo está hecho desde cero para esta impresionante máquina, empezando por la estructura fabricada con un compuesto de carbono T800 de última generación y continuando por su innovadora mecánica. Este Bugatti dice adiós al emblemático motor W16 y a los cuatro turbos que han caracterizado a sus últimas creaciones, y apuesta por un V16 híbrido sin turbos.
Un cliente en particular partió de un Tourbillon con acabado Equipe Pur Sang, cuyo precio base ya suma 240,000 dólares (222,000 euros), equipado con ocho tubos de escape y una carrocería más aerodinámica. Además, eligió la pintura más cara de toda la gama disponible para el hiperdeportivo: una combinación de tonos Matt Vermillion Carbon y Matt Red que incrementó el precio en 360,000 dólares (330,000 euros).
Los paneles de techo de cristal Sky View, que no vienen de serie, sumaron otros 75,000 dólares (casi 70,000 euros), y cambiar la carrocería le costó al afortunado propietario 40,000 dólares adicionales.



