Ciudad de México, 30 de julio — Locatarios de mercados públicos, agrupados en el Movimiento Plural de Comerciantes de Mercados Públicos (MPCMP), realizaron un megabloqueo en distintos puntos de la capital para exigir el cese de las jornadas de abasto popular, a las que acusan de ser utilizadas con fines políticos y de afectar directamente sus ventas.
El vocero del movimiento, Édgar Mendieta, denunció que dichas jornadas —organizadas en espacios públicos por diputados locales, federales y concejales— se llevan a cabo sin permisos, sin regularidad, y responden más a intereses personales que a una política pública consistente. “Son actos anticipados de campaña”, acusó en entrevista.
Durante la movilización, los comerciantes lograron frenar las jornadas de abasto en Cuajimalpa, Azcapotzalco, Gustavo A. Madero, Venustiano Carranza y Xochimilco, y forzaron el inicio de mesas de diálogo con autoridades de esas demarcaciones. Sin embargo, en el caso de Benito Juárez, el alcalde panista Luis Mendoza se negó a entablar acuerdos, argumentando que no percibe respaldo de los mercados públicos hacia su administración.
El movimiento lanzó además la campaña digital #QuéPocaMadre, con la que documentan a políticos que se promocionan en estas jornadas. Hasta ahora han identificado a 80 funcionarios, entre ellos la diputada del PRI Tania Larios, los morenistas Juan Rubio Gualito y Leonor Otegui, así como a la excandidata a la alcaldía de Coyoacán, Hannah de Lamadrid.
Mendieta subrayó que el objetivo de los comerciantes no es bloquear vialidades, sino proteger sus negocios y denunciar el uso político de programas de abasto. Señaló que previamente ya habían llevado su reclamo al Gobierno capitalino y a las alcaldías, sin obtener respuestas.
Finalmente, acusó directamente al diputado Rubio Gualito de haberlos confrontado durante una protesta reciente en el Congreso local:
“Nos llamó mentirosos cuando le señalamos que organizaba abastos. Le mostramos las fotos donde aparece repartiendo productos y pegando carteles dentro de mercados de Iztapalapa.”
Los comerciantes reiteraron su exigencia: que se regule la operación de las jornadas de abasto popular y se evite su uso con fines proselitistas.
