La Comisión Permanente del Congreso de la Unión emitió un pronunciamiento en el que condena la persecución violenta y arbitraria de personas migrantes en Estados Unidos, calificándola como una violación grave a los derechos humanos. El documento fue leído por el presidente de la Mesa Directiva, senador Gerardo Fernández Noroña, y firmado por todos los grupos parlamentarios.
El Congreso denunció que las personas detenidas están siendo enviadas a un centro de reclusión conocido como “Alcatraz de los Caimanes”, cuyas condiciones ponen en riesgo la vida de los internos y se caracterizan por un trato inhumano. Señaló que este tipo de cárceles están proscritas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Ante esta situación, la Comisión exigió la liberación de todas las personas migrantes privadas de su libertad en dicho centro, incluyendo ciudadanos mexicanos, así como el cierre definitivo del establecimiento.
El pronunciamiento reafirma el compromiso del Congreso mexicano con la defensa de los derechos humanos y la dignidad de las personas migrantes, frente a prácticas que considera contrarias al marco legal y constitucional vigente en Estados Unidos.
