El mundo del rock está de luto. Este martes 22 de julio, la familia de Ozzy Osbourne confirmó el fallecimiento del icónico vocalista de Black Sabbath a los 76 años, en un comunicado que destacó que el artista murió “rodeado de amor” y acompañado por sus seres queridos.
Conocido como “El Príncipe de las Tinieblas”, Osbourne fue una figura clave en la creación del heavy metal, primero como líder de Black Sabbath y luego como solista con éxitos como “Crazy Train” y “No More Tears”. Su estilo provocador, voz inconfundible y estética oscura lo convirtieron en un ícono cultural que trascendió generaciones.
La noticia llega apenas semanas después de su emotivo concierto de despedida en Birmingham, su ciudad natal, donde compartió escenario con sus antiguos compañeros de banda y artistas como Metallica, Guns N’ Roses y Pantera. El evento, titulado “Back to the Beginning”, fue considerado un homenaje a su legado musical y recaudó más de 140 millones de dólares para causas benéficas.
Aunque la causa de su muerte no ha sido revelada, se sabe que Osbourne enfrentó problemas de salud crónicos en los últimos años, incluyendo Parkinson, cirugías en la columna y complicaciones derivadas de su condición física.
Más allá de la música, Ozzy también dejó huella en la televisión con el reality “The Osbournes”, que mostró su vida familiar junto a su esposa Sharon y sus hijos. Su figura, marcada por excesos, redención y autenticidad, se convirtió en símbolo de una era que desafió los límites del espectáculo.
