La gentrificación no es un fenómeno causado exclusivamente por la presencia de personas de otras nacionalidades, sino por resultado de una dinámica especulativa entre propietarios, inmobiliarias y plataformas digitales que operan sin regulaciones efectivas, señalan especialistas
A lo largo de los últimos años, la Ciudad de México (CDMX) se ha consolidado como uno de los principales destinos para personas de diversas nacionalidades que deciden establecerse fuera de sus países de origen.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), actualmente residen en México un millón 200 mil personas extranjeras, lo que representa menos del 1% de la población total del país. Sin embargo, la alta concentración de este grupo en zonas específicas de la capital ha reavivado el debate sobre la gentrificación y sus consecuencias para la población local.
Uno de los principales focos de atención se encuentra en la alcaldía Cuauhtémoc, donde habitan cerca de 56 mil extranjeros, de acuerdo con el presidente de la Federación Internacional de Profesiones Inmobiliarias (Fiabci) en México, Federico Sobrino. Dentro de esta demarcación, las colonias Roma y Condesa destacan como epicentros del fenómeno. Estas áreas no solo encabezan la lista de las zonas más gentrificadas de la capital, sino también del país, de acuerdo con distintos análisis inmobiliarios.
