El gobierno de Estados Unidos abrió una nueva controversia con México por considerar que diversas medidas adoptadas en los últimos años han violado el Acuerdo de Transporte Aéreo bilateral firmado en 2015, afectando directamente a sus aerolíneas comerciales y de carga.
De acuerdo con el Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT, por sus siglas en inglés), la reubicación obligatoria de las operaciones exclusivas de carga al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), así como la reducción progresiva de vuelos en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), han diezmado a empresas como Delta, American Airlines, United Airlines, FedEx y UPS, entre otras.
Por ello, el DOT advirtió que podría tomar represalias, incluyendo restricciones a aerolíneas mexicanas que operan en su territorio —como Aeroméxico, Volaris, Viva Aerobus, Estafeta o TAR—, además de la posible revocación de la inmunidad antimonopolio que actualmente permite la alianza Aeroméxico-Delta.
Como parte de sus medidas inmediatas, el gobierno estadounidense solicitó a las aerolíneas mexicanas que presenten sus itinerarios vigentes, tanto de vuelos comerciales como de carga, antes del 29 de julio, a fin de verificar si cumplen con los términos legales. Asimismo, se ordenó que, a partir de 30 días tras la entrada en vigor de la medida, todas las operaciones chárter (pasajeros y carga) requerirán aprobación previa de las autoridades estadounidenses.
El secretario de Transporte, Sean P. Duffy, acusó directamente a la administración de Joe Biden de permitir que México incumpliera deliberadamente los acuerdos bilaterales: “Biden y Buttigieg permitieron deliberadamente que México rompiera nuestro acuerdo de aviación”, dijo.
Los reclamos se centran en dos acciones específicas: la reducción del número máximo de operaciones por hora en el AICM —primero de 61 a 52 en agosto de 2022 y luego a 43 en agosto de 2023— y la prohibición a aerolíneas exclusivas de carga de operar en dicha terminal, lo que las obligó a trasladarse al AIFA desde septiembre del año pasado, con costos logísticos adicionales.
El DOT sostiene que estas medidas violan el artículo 11 del acuerdo bilateral, que garantiza condiciones equitativas y de competencia justa para las aerolíneas de ambas naciones.
La disputa ocurre en un contexto tenso en la relación bilateral, en el que México también enfrenta presiones por parte de Estados Unidos en temas como el combate al tráfico de fentanilo, el control de plagas agrícolas y las prácticas comerciales de productos como el tomate.
