Alejandro “Alito” Moreno, dirigente nacional del PRI, ha causado revuelo en redes sociales tras difundirse imágenes suyas paseando por Oporto, Portugal, luciendo un reloj valuado en más de 9 millones de pesos y dos ostentosas cadenas de oro. La polémica se intensifica al contrastarse con la severa crisis política que atraviesa su partido.

El PRI, que en las elecciones de 2024 obtuvo menos de 5 millones de votos en un padrón de casi 100 millones de electores, enfrenta un proceso de descomposición interna. A ello se suma el reciente escándalo que involucra al dirigente priista en Mérida, Rafael Echazarreta Torres, acusado de defraudar a un empresario por más de 12 millones de pesos.
Ante la gravedad del caso, el silencio de Alito ha sido estruendoso. No ha emitido comunicado alguno ni en redes sociales ni a través de canales institucionales. Esta omisión ha desatado críticas incluso dentro de su propio partido, pues mientras se avecina el nuevo periodo legislativo, el líder nacional parece más enfocado en disfrutar de vacaciones familiares que en dirigir al PRI en su momento más frágil.
La imagen de Alito en la famosa Livraria Lello de Portugal ha generado malestar entre la militancia, que ve con desconcierto cómo su dirigente prioriza el lujo y la exhibición en lugar de encabezar una urgente reorganización política del tricolor.
