Durante años, las celebridades aprovecharon el auge del emprendimiento para transformar su fama en verdaderas fortunas, pero en 2025 los vientos han cambiado. Aunque estrellas del cine, la música y la televisión siguen generando millones, muchas de sus marcas enfrentan un mercado más exigente y menos entusiasta que el de años anteriores.
La lista de Forbes de las mujeres más ricas de Estados Unidos que se hicieron a sí mismas incluye este año a 16 celebridades entre las 100 principales emprendedoras, ejecutivas y artistas. Para figurar en el ranking fue necesario contar con un patrimonio neto mínimo de 350 millones de dólares, una cifra mayor a los 300 millones requeridos en 2024 y a los 225 millones de 2023.
En conjunto, estas 16 estrellas acumulan un patrimonio de 14,100 millones de dólares, un alza respecto a los 13,300 millones del año pasado. Esta diferencia se debe en gran medida a la aparición de Selena Gomez en el puesto 48, con un estimado de 700 millones de dólares, principalmente por el éxito de su línea de cosméticos Rare Beauty, que en 2023 reportó ingresos por 367 millones.
Otras celebridades que destacaron por sus negocios en los últimos años incluyen a Judy Sheindlin (No. 61), quien migró su programa de televisión a Amazon Prime en un acuerdo millonario; Rihanna (No. 35), que alcanzó una valoración de 1,000 millones de dólares con su marca de lencería Savage x Fenty; Madonna (No. 42), que firmó un jugoso contrato con Warner Music; y Reese Witherspoon (No. 82), quien vendió en 2021 la mayoría de su productora Hello Sunshine por una valoración de 900 millones de dólares.
Sin embargo, Hello Sunshine se ha convertido en el ejemplo más citado de cómo la burbuja de producción impulsada por celebridades comenzó a desinflarse. A pesar de que se proyectaban ganancias de 80 millones de dólares para 2023, la empresa solo generó menos de 10 millones, según Bloomberg. Para 2025, Forbes estima que su valor se ha reducido a menos de un tercio del precio pagado por Blackstone a través de Candle Media.
El enfriamiento también se ha hecho sentir en la industria cosmética, uno de los pilares del imperio económico de varias figuras como Kylie Jenner (No. 52), Kim Kardashian, Rihanna y la propia Gomez. En el caso de Rihanna, Forbes reporta que su patrimonio cayó un 30% en el último año, ante proyecciones estancadas en ventas y presión sobre las valoraciones.
Otro sector golpeado es el de los catálogos musicales. Katy Perry (No. 97) vendió los derechos de su música por 225 millones de dólares en 2023, pero hoy una operación similar tendría que ajustarse con descuentos de entre 20 y 30%, según analistas citados por Forbes.
A pesar de la tendencia a la baja, hay una gran excepción: Taylor Swift. La cantante ocupa el puesto 21 con una fortuna de 1,600 millones de dólares, tras haber ganado 300 millones adicionales solo en el último año. Su gira The Eras Tour, que culminó en diciembre de 2024, recaudó 2,000 millones de dólares y generó ingresos colaterales con una película y un libro, blindándola del declive que afecta a otras figuras.
Aunque muchas celebridades enfrentan ahora un entorno financiero más complejo, las que lograron diversificar sus negocios y mantener el interés del público siguen dominando el escenario empresarial de Estados Unidos.
