Washington, D.C., 16 de julio de 2025 — Solicitar una visa para ingresar a Estados Unidos será a partir de ahora más costoso. Una nueva tasa denominada “Visa Integrity Fee”, de 250 dólares, ha entrado en vigor como parte de las reformas migratorias impulsadas por el expresidente Donald Trump, lo que eleva el costo total de algunas visas temporales a más de 600 dólares.
La medida afecta visas de turismo (B1/B2), estudios (F y M), intercambio (J) y trabajo temporal (como H-2B), y se suma a las tarifas ya existentes y otros gastos administrativos. Según el gobierno estadounidense, el nuevo cobro servirá para fortalecer los mecanismos de revisión migratoria y reducir la permanencia ilegal de personas que ingresan con visas temporales.
Sin embargo, analistas consultados advierten que la nueva tarifa podría tener como objetivo desalentar el ingreso legal al país por vías regulares, afectando principalmente a ciudadanos de países como Perú, México, Colombia y Ecuador. “Es una barrera económica que busca limitar la migración temporal legal”, señaló el internacionalista Francisco Belaunde.
La decisión ha generado malestar entre solicitantes en embajadas estadounidenses de América Latina. “Es un golpe para quienes simplemente quieren estudiar o hacer turismo. No todos tienen la capacidad económica para costearlo”, comentó una joven en las afueras de la sede diplomática en Lima.
El alza también podría impactar a la economía estadounidense, advierten expertos. La restricción a trabajadores temporales o estudiantes puede afectar sectores productivos que dependen de este tipo de migración, además de obstaculizar el intercambio académico y cultural.
Aunque la medida ya es oficial y su aplicación es inmediata, analistas creen que un cambio de administración en Washington podría revertirla. Hasta entonces, miles de solicitantes en América Latina deberán considerar el nuevo costo como parte del proceso para ingresar a EE.UU., lo que podría limitar el acceso para personas con recursos limitados.
