Washington, 15 de julio de 2025. La inflación en Estados Unidos se ha acelerado por segundo mes consecutivo, alcanzando una tasa interanual del 2.7 % en junio, en parte impulsada por el impacto de los nuevos aranceles impuestos por el presidente Donald Trump como parte de su renovada estrategia de guerra comercial.
La cifra, publicada por la Oficina de Estadísticas Laborales, marca el ritmo más rápido de aumento de precios desde febrero y representa un salto frente al 2.4 % reportado en mayo. A nivel mensual, el Índice de Precios al Consumidor subió un 0.3 %, el mayor incremento en cinco meses, con aumentos visibles en gasolina y vivienda, dos rubros sensibles para las familias estadounidenses.
El endurecimiento arancelario afecta directamente al costo de productos importados como muebles, electrodomésticos, ropa y componentes industriales. Esta dinámica no solo eleva los precios en el corto plazo, sino que también genera presiones en la cadena de suministro que pueden ralentizar la recuperación económica.
La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, se situó en 2.9 %, tras haber permanecido tres meses consecutivos en 2.8 %, lo que refleja una tendencia de fondo más estructural.
Los aranceles de Trump, si bien buscan proteger la producción nacional, están encareciendo el costo de vida del ciudadano promedio. Esto podría empujar a la Reserva Federal a mantener una postura monetaria restrictiva para evitar un mayor desajuste inflacionario, lo que a su vez podría tener efectos sobre el consumo y el crecimiento económico en la segunda mitad del año.
