Ciudad de México / Washington, 15 de julio de 2025.– El Gobierno de Estados Unidos confirmó su retiro del acuerdo bilateral sobre tomates frescos con México, firmado en 2019, lo que reactivó una investigación antidumping y derivó en la imposición de un arancel del 17.09% a las importaciones mexicanas del producto.
La decisión, que comenzó a gestarse desde abril, fue justificada por Washington bajo el argumento de que el acuerdo “no protegía adecuadamente a los productores estadounidenses de las importaciones mexicanas a precios injustos”. En su origen, el arancel había sido fijado en 21%, pero fue ajustado posteriormente.
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum minimizó el impacto comercial que la medida pudiera tener en el sector agrícola nacional, al asegurar que Estados Unidos no tiene capacidad de producción suficiente para satisfacer su propia demanda de jitomate.
“Estamos trabajando de la mano para que haya los menores efectos. Es muy difícil que se deje de exportar jitomate a Estados Unidos porque no les alcanza con su producción nacional para cubrir la demanda”, dijo la mandataria.
Sin embargo, Sheinbaum no detalló qué medidas tomará su gobierno para apoyar a los productores mexicanos, que se concentran principalmente en los estados de Sinaloa y Sonora, entidades que lideran las exportaciones de jitomate al país vecino.
El retiro del acuerdo marca un retroceso en los compromisos comerciales entre ambas naciones en el sector agroalimentario, y se da en un contexto donde la administración de Donald Trump ha incrementado su política de aranceles como parte de una renovada agenda proteccionista.
