Washington, D.C., 11 de julio de 2025 — Un tribunal federal de apelaciones en Estados Unidos anuló nuevamente los acuerdos de culpabilidad que habrían librado de la pena de muerte a Khalid Sheikh Mohammed, señalado como el autor intelectual de los atentados del 11 de septiembre de 2001, así como a dos de sus coacusados: Walid bin Attash y Mustafa al-Hawsawi.
En una decisión dividida (2 a 1), la corte respaldó al exsecretario de Defensa Lloyd Austin, quien en agosto de 2024 revocó los acuerdos que contemplaban que los tres detenidos en Guantánamo se declararan culpables a cambio de cadena perpetua. El tribunal argumentó que el funcionario actuó dentro de sus facultades y que el juez militar a cargo cometió «errores indiscutibles».
Un juicio que no llega
Los tres hombres están acusados de terrorismo y del asesinato de casi 3,000 personas durante los ataques del 11-S. A pesar de haber sido detenidos hace más de dos décadas y estar presos en la base militar de Guantánamo desde 2006, aún no han sido juzgados. El proceso ha enfrentado retrasos constantes, principalmente debido a cuestionamientos legales sobre el uso de pruebas obtenidas bajo tortura en prisiones secretas de la CIA.
Según reportes, el acuerdo revocado les permitía evitar la pena de muerte si se declaraban culpables de conspiración. No obstante, el gobierno estadounidense decidió no conceder ese trato, lo que ahora complica y alarga aún más uno de los juicios más esperados en la historia contemporánea de EE.UU.
Khalid Sheikh Mohammed, apodado «KSM», es el rostro más reconocido del caso. Su imagen captada tras su captura en 2003, con el cabello desordenado y vestido con un pijama blanco, se volvió viral en todo el mundo. Este ciudadano pakistaní, criado en Kuwait, ha sido señalado por planear meticulosamente los ataques contra las Torres Gemelas y el Pentágono.
A más de 20 años del atentado
La falta de una sentencia definitiva genera críticas tanto de sobrevivientes como de familiares de las víctimas. Más de 700 audiencias preliminares han tenido lugar en el proceso militar sin que aún exista una fecha clara para el inicio del juicio formal.
Este nuevo revés judicial refleja el complejo entramado legal y político que ha rodeado el caso desde el inicio, en medio de debates sobre justicia, derechos humanos y el uso de Guantánamo como centro de detención para acusados de terrorismo.
La historia del 11-S sigue sin cerrar su capítulo judicial más importante.
