Durante una reunión en la Casa Blanca con líderes africanos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, protagonizó un momento insólito al elogiar el “buen inglés” del presidente de Liberia, Joseph Boakai, sin considerar que el inglés es el idioma oficial de ese país desde su fundación en el siglo XIX.
El comentario se produjo cuando Boakai tomó la palabra para agradecer la invitación al encuentro bilateral. Trump, sorprendido por su pronunciación, preguntó: “¿Dónde aprendió a hablar tan bien? ¿Dónde estudió? ¿En Liberia?”, a lo que el mandatario liberiano respondió con serenidad: “Sí, señor”.
La escena generó reacciones inmediatas en redes sociales y medios internacionales, que calificaron el episodio como una muestra de desconocimiento diplomático. Liberia fue fundada en 1822 por afroamericanos liberados y adoptó el inglés como lengua oficial, además de mantener profundos vínculos históricos con Estados Unidos.
Boakai, presidente desde 2024, estudió en la Universidad de Liberia y en la Universidad Estatal de Kansas. Su respuesta lacónica contrastó con la insistencia de Trump, quien continuó el elogio: “Es un inglés hermoso. Hay personas en esta mesa que no lo hablan ni de cerca tan bien”.
El encuentro tenía como objetivo fortalecer relaciones comerciales con países africanos ricos en minerales estratégicos como litio y uranio. Sin embargo, el comentario de Trump desvió momentáneamente la atención hacia un gesto que muchos interpretaron como una falta de conocimiento sobre uno de los aliados históricos de Estados Unidos en África.
