El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un nuevo paquete de medidas arancelarias que incluye un impuesto del 50% a las importaciones de cobre, como parte de su estrategia para incentivar la producción nacional y reducir la dependencia de insumos extranjeros.
Durante una reunión de gabinete, el mandatario también advirtió que los productos farmacéuticos podrían enfrentar gravámenes de hasta el 200% si sus fabricantes no trasladan operaciones a territorio estadounidense. Según Trump, se otorgará un plazo de entre 12 y 18 meses para que las empresas se instalen en el país antes de que entren en vigor los nuevos aranceles.
El anuncio se da en el contexto de una escalada comercial que ha incluido presiones a diversos socios internacionales, entre ellos Japón, Corea del Sur y países del bloque BRICS. La administración estadounidense ha señalado que estas medidas buscan corregir lo que considera desequilibrios históricos en las relaciones comerciales.
Tras el anuncio, los precios internacionales del cobre registraron un repunte significativo, mientras que las acciones de empresas farmacéuticas mostraron volatilidad ante la posibilidad de nuevas restricciones.
La fecha límite para la entrada en vigor de los nuevos aranceles está fijada para el 1 de agosto, y la Casa Blanca ha reiterado que no habrá prórrogas. Mientras tanto, varios países han iniciado negociaciones para evitar ser incluidos en la lista de sanciones comerciales.
