Con 369 votos a favor, 104 en contra y 3 abstenciones, la Cámara de Diputados aprobó en lo general la nueva Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión, que sustituye la legislación vigente desde 2014 y redefine el marco regulatorio del sector en México.
La iniciativa, impulsada por el Ejecutivo federal, contempla la desaparición del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y la creación de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), que asumirá sus funciones. Además, se establece la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, encargada de supervisar el uso del espectro radioeléctrico, las redes públicas y los servicios satelitales.
Uno de los puntos más debatidos fue la obligación de vincular líneas telefónicas a usuarios con CURP o RFC, lo que generó críticas de la oposición por posibles riesgos a la privacidad. Sin embargo, se eliminó el artículo 109, que originalmente permitía bloquear plataformas digitales, tras las objeciones de diversos sectores.
Durante la sesión, diputados del PRI realizaron una protesta simbólica en el pleno con un ataúd y una corona con la leyenda “Murió la libertad”, en rechazo a lo que consideran una amenaza a la libertad de expresión. Por su parte, legisladores de Morena y aliados defendieron la reforma como una modernización necesaria para garantizar el acceso universal a internet y fortalecer la infraestructura digital del país.
