La Cámara de Diputados aprobó una reforma que transforma la Clave Única de Registro de Población (CURP) en un documento nacional de identificación obligatorio, ahora con datos biométricos como huellas dactilares y fotografía. La medida fue avalada en lo general con 340 votos a favor, 104 en contra y 24 abstenciones, y en lo particular con 345 votos a favor y 129 en contra.
La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, también contempla la creación de la Plataforma Única de Identidad (PUI), que permitirá validar y gestionar la CURP en formato físico y digital. Esta herramienta será clave en la búsqueda de personas desaparecidas, al integrarse con bases de datos forenses, registros administrativos y servicios públicos.
La Secretaría de Gobernación será responsable de integrar los datos biométricos al Registro Nacional de Población e Identidad (Renapo), en coordinación con autoridades estatales y municipales. La versión digital de la CURP estará a cargo de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones.
Aunque la reforma fue considerada de urgente resolución, organizaciones civiles y legisladores de oposición expresaron preocupación por los posibles riesgos en materia de privacidad y protección de datos personales. Algunos advirtieron que la medida podría derivar en vigilancia indebida si no se establecen controles adecuados.
La minuta fue turnada al Ejecutivo federal para su promulgación y entrada en vigor.
