En entrevista exclusiva, el senador y dirigente nacional del PAN, Marko Cortés, abordó dos temas clave en la agenda política actual: la polémica representación internacional del presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, y las recientes revelaciones sobre la residencia en Houston del exgobernador de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo.
Desde el inicio de la conversación, Cortés fue enfático al señalar que “quien se fue a Roma fue Noroña”, en alusión al viaje del senador del PT para asistir a un evento interreligioso en el Vaticano. “Él mismo ha dicho que no profesa ninguna religión, y aun así representó a México en un evento religioso. Dejó mal parado al país”, reclamó.
El senador panista también criticó que Noroña haya bloqueado su participación en el Consejo de Europa en Estrasburgo, a pesar de que la Junta de Coordinación Política había aprobado su asistencia. “Mi intención era exponer la preocupación por el proceso de elección judicial en México, donde apenas votó el 10% de los convocados, muchos de ellos acarreados. Eso pone en riesgo el respeto al Estado de derecho”, subrayó.
Posible salida de Noroña de la presidencia del Senado
Al preguntarle sobre las versiones que indican que Gerardo Fernández Noroña podría ser sustituido como presidente del Senado, Cortés fue tajante: “Es un déspota. Ni en su propio partido lo quieren. Su desempeño ha sido de lo peor y no descartaría que su reemplazo sea una mujer”.
Sobre Diego Sinhue y su residencia en Houston
Respecto a los señalamientos recientes que vinculan al exgobernador de Guanajuato, Diego Sinhue, con una casa en Houston adquirida por una empresa relacionada con Daniel Esquenazi, representante de la empresa SeguriTech, Marko Cortés reconoció que no estaba al tanto del caso.
Sin embargo, recordó una conversación personal con Sinhue: “Me comentó que quería salir del país para proteger a su familia. Había dado una batalla fuerte contra el crimen organizado, en particular contra el cártel de la Lima y el huachicol en la frontera de su estado. Dijo que no quería poner en riesgo a los suyos”.
La entrevista concluyó sin más comentarios, pero dejó claro que para Marko Cortés la política exterior del Senado y la integridad de sus miembros están en entredicho, al tiempo que defendió a uno de los exmandatarios panistas más polémicos de los últimos tiempos.
