Con 99 votos a favor, el Senado de la República aprobó por unanimidad una reforma a la Ley General de Vida Silvestre que prohíbe el uso de mamíferos marinos —como delfines, lobos marinos y orcas— en espectáculos fijos o itinerantes. La medida también restringe su utilización en cualquier actividad que no tenga fines científicos, educativos o de conservación.
La reforma al artículo 60 Bis, que fue devuelta a la Cámara de Diputados por modificaciones, establece además la prohibición de capturar o reproducir estas especies bajo manejo intensivo, salvo en casos de reintroducción, repoblación o translocación.
Entre los cambios aprobados, se incluye que los cetáceos deberán mantenerse en corrales marinos o instalaciones abiertas con intercambio de agua natural, y no en estructuras de concreto como albercas o estanques. También se establecen lineamientos estrictos para las investigaciones científicas, que deberán contar con aval institucional y protocolos autorizados.
La senadora Maki Esther Ortiz Domínguez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente, destacó que esta reforma representa un avance en la protección animal y que los ejemplares actualmente en espectáculos serán la última generación destinada a ese fin. “Durante décadas se permitió que los mamíferos marinos fueran pieza central de un modelo recreativo; sin embargo, ese éxito económico descansó en prácticas incompatibles con el bienestar animal”, afirmó.
Durante la discusión, legisladores de Morena, PVEM, PRI, PT y Movimiento Ciudadano respaldaron la iniciativa, calificándola como un acto de justicia, sensibilidad y respeto hacia la vida animal. La senadora Olga Patricia Sosa Ruíz subrayó que la reforma atiende una deuda pendiente con la biodiversidad marina del país.

