En entrevista con Maca Carriedo para el programa Maca Diario, el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Javier Laynez Potisek, ofreció una visión clara y detallada sobre el proceso de transición que vive el máximo tribunal del país ante la inminente renovación de su composición.
Laynez explicó que, ante la llegada de nuevos integrantes y la desaparición de las salas, el pleno de la Corte ha disminuido el número de sesiones para enfocarse en la resolución de todos los asuntos pendientes, especialmente los conocidos como «engroses», es decir, aquellos fallos que ya fueron discutidos y aprobados, pero que aún deben ser formalmente firmados y notificados a las partes.
«Todo lo que ha ingresado desde abril se está archivando en la Secretaría General para entregarlo a la nueva Corte junto con los pendientes», explicó. Asimismo, confirmó que las áreas administrativas trabajan con un calendario riguroso para documentar proyectos, actas de entrega-recepción, inventario de mobiliario y recursos humanos.
El ministro también admitió que los juzgados federales no están completamente preparados para este periodo de cambio. “Ha costado mucho trabajo organizarlos en temas plenarios”, dijo, señalando que incluso las tres ministras que permanecerán en funciones deberán entregar sus respectivas áreas ante la reconfiguración del sistema.
Laynez Potisek expresó su preocupación por la falta de experiencia de algunos de los nuevos jueces que han ingresado al sistema judicial en años recientes. “Claro que se necesita experiencia, sobre todo en juzgados de distrito donde se abordan cuestiones muy complejas”, indicó, haciendo referencia a la designación de perfiles jóvenes en todos los circuitos, muchos de ellos sin una trayectoria judicial sólida.
Controversia con la ministra Lenia Batres
Durante la entrevista también se abordó la reciente polémica por un asunto que se desechó en la Corte y que la ministra Lenia Batres calificó como una «pérdida cuantiosa para el erario federal». Laynez aclaró que la ministra estaba enterada de la sesión desde días antes y había confirmado su asistencia. Según el ministro, la ministra Batres avisó a través de su equipo que llegaría a las 11:00 a.m., pero 30 minutos después seguía ausente y la sesión se decretó cerrada.
«Se cumplió con el procedimiento y se levantó la sesión», afirmó Laynez, quien también lamentó que tras este episodio se desatara una campaña de ataques contra Batres en redes sociales. Posteriormente, la ministra emitió un comunicado al respecto.
La entrevista con el ministro Laynez deja en claro que la Suprema Corte enfrenta un momento de profunda transformación institucional, con desafíos administrativos, jurídicos y políticos. El proceso de transición no solo marcará un cambio de nombres, sino una redefinición del funcionamiento del máximo órgano de justicia del país en los años por venir.
