El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció una nueva política migratoria que obliga a revisar las redes sociales de todos los extranjeros que soliciten visas de estudiante o de intercambio académico. La medida, que ya está en vigor, busca detectar posibles señales de hostilidad hacia el país, sus instituciones o ciudadanos, así como prevenir riesgos relacionados con terrorismo, antisemitismo o amenazas a la seguridad nacional.
Según las nuevas directrices, los solicitantes deberán configurar sus perfiles en redes sociales como públicos. De no hacerlo, se generarán alertas automáticas que podrían afectar el proceso de aprobación. Esta revisión digital se suma a los requisitos ya existentes desde 2019, cuando se comenzó a solicitar a los aspirantes que proporcionaran sus identificadores de redes sociales, aunque hasta ahora no se realizaba un análisis activo del contenido.
Las embajadas y consulados estadounidenses reanudarán las entrevistas para visas tipo F (estudiantes académicos), M (estudiantes vocacionales) y J (visitantes de intercambio), suspendidas temporalmente desde mayo. Sin embargo, se advierte que el nuevo protocolo implicará una mayor carga de trabajo para los funcionarios consulares.
La administración Trump ha defendido la medida como un paso necesario para garantizar que quienes ingresen al país no representen una amenaza ideológica o de seguridad.
