Autoridades sanitarias internacionales han encendido las alertas por la aparición de una nueva variante del virus SARS-CoV-2, identificada como NB.1.8.1, también conocida como “Nimbus”, la cual ha sido apodada popularmente como la variante de la “garganta de cuchilla” debido al intenso dolor faríngeo que provoca.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta subvariante de Ómicron ha mostrado una rápida propagación en regiones como el Sudeste Asiático, el Mediterráneo Oriental y el Pacífico Occidental. Aunque no se ha detectado un aumento en la gravedad de los casos, su alta transmisibilidad y síntomas molestos han motivado su clasificación como “variante bajo vigilancia”.
¿Qué síntomas presenta?
Además del característico dolor de garganta punzante —descrito por pacientes como una sensación de ardor o “cuchilladas” al tragar—, se han reportado otros síntomas como:
- Fiebre y escalofríos
- Fatiga persistente
- Tos leve
- Dolores musculares
- Congestión nasal
- Náuseas o malestar digestivo
Especialistas señalan que, aunque la mayoría de los casos no derivan en complicaciones graves, las personas con comorbilidades o sistemas inmunológicos comprometidos deben extremar precauciones.
¿Qué recomiendan las autoridades?
La OMS insiste en mantener medidas básicas de prevención: lavado frecuente de manos, ventilación de espacios cerrados, uso de cubrebocas en lugares concurridos y aislamiento en caso de síntomas. También se recomienda mantener actualizado el esquema de vacunación, especialmente en grupos vulnerables.
Hasta el momento, no se ha emitido una alerta global, pero los sistemas de salud de varios países ya monitorean de cerca la evolución de esta variante.
