La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, presentó una iniciativa para poner orden en el uso del espacio público, especialmente en lo que respecta a quienes apartan lugares para estacionarse, conocidos popularmente como franeleros.
Durante una conferencia de prensa, Brugada explicó que esta propuesta busca recuperar las calles para todas y todos, sin abusos ni cobros indebidos. “El espacio público no es una mercancía, es un derecho”, afirmó.
Brugada fue clara: si estas conductas escalan a amenazas, golpes o robo, ya no se tratará de una falta cívica, sino de un delito, y los responsables serán turnados a la Fiscalía.
“Si pasan la raya, esto significa que cometan un delito como amenazas, golpes, robo o todo lo que sucede alrededor, entonces ya no es una infracción cívica, sino que se trata de un delito y por lo tanto tendrán que ser sancionados en la Fiscalía”, explicó.
Intimidar, coaccionar o exigir dinero por cuidar, lavar o vigilar un vehículo está tipificado como falta cívica en la Ley de Cultura Cívica local, y será sancionado con arresto inconmutable de 36 horas.
La propuesta no solo se enfoca en sancionar. También incluye una política integral que ofrecerá alternativas laborales a quienes actualmente se dedican a esta actividad, en coordinación con la Secretaría del Trabajo.
Además, se lanzará una campaña informativa bajo el lema “El espacio público es de todas y todos”, para que la ciudadanía conozca sus derechos y sepa cómo actuar ante estas situaciones.
Por su parte, la Secretaría de Seguridad Ciudadana informó que ya se trabaja en un censo de franeleros y que no habrá tolerancia para policías que encubran estas prácticas. En lo que va del año, ya se ha incrementado en un 60% el número de personas remitidas por este tipo de conductas.
La propuesta será enviada al Congreso de la CDMX para su análisis. Mientras tanto, el mensaje es claro: las calles no se venden, se comparten.
